Semejanzas entre la Iniciación masónica y la caballeresca

Caballero Rojo

Extractamos, en lo que aquí más interesa, un texto del profesor José Manuel Rodríguez García (publicado en la Revista “Historia de Iberia Vieja”, mayo de 2006), el cual sintetiza la ceremonia para armar caballero en la Edad Media según Las Partidas de Alfonso X el Sabio y el Libro de la Caballería de Ramon Llull.

“El aspirante, en primer lugar, debe pasar el día anterior en vigilia. Además debe estar vestido lo mejor posible, para lo cual será ayudado. Esa limpieza debe ser tanto física (paños y cuerpo), como espiritual…

En ese estado de recogimiento que debe ser el de la vigilia, se le informará de todos los trabajos y sufrimientos que ha de pasar al tomar la caballería….

Una vez concluida se presentará el que le ha de armarle caballero y le interrogará si está dispuesto a la investidura. Ante la respuesta afirmativa le ayudará a calzarse las espuelas, y le ceñirá la espada.

Una vez concluidos todos los preparativos previos, y con la espada desenvainada se trasladará, si hace falta, al lugar de la ceremonia donde procederá a realizar un juramento triple: no dudar en morir por su ley (fe cristiana), por su señor natural, y por su tierra…

Una vez pronunciado el juramento se le da la pescozada, para que no olvide lo que ha jurado. Al tiempo, los oficiantes y el postulante pedirán a Dios no se lo permita olvidarlo. El penúltimo acto es el beso (en el siglo XII se especifica que es en la boca) que se dan el nuevo caballero y quien le ha dado la pescozada, como símbolo de fe y de paz. Lo mismo hacen todos los caballeros presentes en señal de hermandad.

El siguiente rito es el de ceñir la espada. Recordemos que la espada había quedado desenvainada. Ahora, el que se llamará padrino, será el que le ciña de nuevo la espada al caballero novel. Este padrino puede ser su señor natural, un caballero honrado o un caballero bueno de armas.

Por último ya sólo quedará festejarlo con un gran banquete e incluso con algún torneo (aunque lo prohibiese la iglesia), coincidiendo con fechas señaladas en el calendario.

…”

 

La razón de que publiquemos este extracto es lo llamativo de las semejanzas que ofrece la ceremonia descrita con el ritual de iniciación masónico, particularmente de los ritos denominados “continentales” según los practicamos actualmente.

Aún teniendo en cuenta las diferencias de contexto y naturaleza de ambas ceremonias, tanto porque la ceremonia de armar caballero descrita es un acto civil, recogido en fuentes públicas y aquí términos como “iniciación” o “ritual” deben entenderse en un sentido amplio; como también por tener como referentes respectivamente dos aspectos muy diferentes como son los arquetipos universales del guerrero y del constructor (los Khsatrias y Vaishias de la Tradición hindú). Lo cierto es que las semejanzas son muy destacables, tanto en su estructura general como en los diversos hitos de las ceremonias: la vigilia previa, las advertencias, la preparación del candidato, la figura del “padrino”, los diversos gestos –arrodillamiento, “pescozadas o espaldarazos”-, el juramento, la “consagración”, la investidura, el abrazo/beso, el banquete/ágape.

En cualquier caso estas ceremonias (ya sean de naturaleza civil, religiosa o propiamente iniciática, con la diversa naturaleza, sentidos del simbolismo y significados propios de cada una) tienen en común que siempre aluden, de un modo u otro, a un comienzo o “cambio de estado”, sea el paso de orden social a otro, el tránsito de la pubertad a la edad adulta como en muchas tradiciones antiguas, el acceso a una tradición de “misterios” como en la antigüedad grecorromana, etc.

Estas semejanzas en realidad no deben parecer raras pues son incontestables las correspondencias que se encuentran en el ritual masónico con muchos elementos de tradiciones, culturas y sabidurías anteriores (pitagorismo, “Misterios” clásicos, fuentes bíblicas, hermetismo…, por mencionar solo algunos ejemplos). Esto muestra esa característica de la Masonería moderna que para algunos ha devenido un “arca” que acopia muy distintos vestigios de organizaciones y culturas anteriores; así como su función no solo de conservación, sino también como medio de aplicar este legado en las condiciones y mentalidad de nuestros días, tratando así de proyectar lo universal (lo perenne y esencial de la naturaleza humana, que vale para todo tiempo y lugar) en las particulares condiciones de nuestro tiempo.

Gabaon.

 

Fuente: https://www2.uned.es/temple/rito_de_armar_caballeros_en_la_e.htm

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