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Los masones “siempre hemos formado a las personas para ser mejores”

El diputado gran maestro de la Gran Logia de España ha iniciado un ciclo de conferencias sobre la historia de la masonería en España, país en el que cuenta con menor presencia pública que en Europa y América.  En su intervención, Enrique Cervantes Vargas ha asegurado que los masones “cada vez son menos desconocidos”, si

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Masones: viaje a los secretos de la Gran Logia

ABC acude a su sede en Madrid y descubre los lugares, ritos y simbolos de esta enigmática hermandad, todavía activa pero «con menos influencia» BELEN DÍAZ Una de las salas donde se celebran las reuniones (tenidas) de los masones Son cerca de 400, distribuidos en 18 congregaciones diferentes y todos celebran sus misteriosas reuniones en

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La masonería que vuelve, o tal vez nunca se fue

EL DÍA asistió a la recreación de la “tenida” de la Logia Nuevo Mundo 88, la más importante de Tenerife, por el rito escocés antiguo aceptado. J.D. Méndez Ni batas o capuchas negras, ni enormes medallones con simbología esotérica, ni señas o señales secretas, ni soniquete siniestro de fondo con voces de monasterio gregoriano. “Y

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Masonería, arte para la humanidad

David Martín, Óscar de Alfonso Ortega y Jerónimo Saavedra desgranan el pasado y presente de esta institución filantrópica, así como sus implicaciones artísticas David Martín, Jerónimo Saavedra y Óscar de Alfonso Ortega. La clausura de la XXIII edición de la Universidad de Verano de Maspalomas ha estado constituida por un curso sobre Masonería, arte y

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“Saber Tradicional: La Alquimia a través de sus símbolos”

Conferencia de Luis Silva sobre la simbología de la alquimia usada en grabados antiguos, algunas vinculadas a imágenes usadas en Masonería. Esta conferencia está dividida en dos vídeos. A continuación la primera parte:

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Historia de la masonería cubana

¿Qué es la masonería? ¿Cuál es el origen de la masonería en Cuba? ¿Qué vínculos existen entre la masonería y las luchas libertarias de la isla? Estas y otras interrogantes son respondidas por Eduardo Torres-Cuevas, en un libro que permite acercar al lector a un tema que, a pesar de su indudable relevancia, ha sido

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La Masonería Española ante el ataque de su sede en Madrid

La Gran Logia de España ha sido víctima de un ataque perpetrado contra su sede en Madrid. Esta semana la puerta y fachada principal amanecían cubiertas de grabados entre los que se distinguían expresiones como “Massoness no” (sic), “Rojos no” o “Viva Franco”, además de diversos símbolos utilizados por la extrema derecha. Desde la Gran Logia de España queremos

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Los masones “siempre hemos formado a las personas para ser mejores”

El diputado gran maestro de la Gran Logia de España ha iniciado un ciclo de conferencias sobre la historia de la masonería en España, país en el que cuenta con menor presencia pública que en Europa y América.

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Enrique Cervantes

 En su intervención, Enrique Cervantes Vargas ha asegurado que los masones “cada vez son menos desconocidos”, si bien en América su presencia pública es frecuente, a diferencia de España, donde estuvo duramente perseguida por la dictadura franquista.

Pero la persecución ha estado muchas veces presente en la historia “dura” de este colectivo, por lo que esto les ha provocado a verlos con “misterio”.

Por eso considera normal, sobre todo remontando en la historia, “por haber hablado, por ejemplo, de igualdad o de libertad de conciencia en 1700″.

En la actualidad y de cara al futuro, Cervantes habla del propósito de “crear valores objetivos, porque son más necesarios que nunca”. “Lo que hemos siempre es formar a las personas a ser mejores con principios éticos y morales”, ha afirmado.

Con la conferencia ‘La masonería, escuela de formación humana. Pasado, presente y futuro de la masonería española”, se inició el viernes el ciclo de conferencias sobre masonería y librepensamiento, organizado por la asociación cultural Ávila Abierta.

Para el viernes 26 está anunciada la intervención de Jesús Soriano Carrillo, doctor en Ciencias Geológicas y soberano gran comendador del Supremo Consejo del Grado 33, que hablará sobre ‘La masonería filosófica y los derechos y libertades del ciudadano’; mientras que el 3 de octubre 3 acudirá Pedro Álvarez Lázaro, sacerdote jesuita, catedrático de Historia de la Universidad Pontificia de Comillas y miembro de la Real Academia de la Historia, quien titula su intervención ‘Masonería e Iglesia Católica. Génesis y desarrollo de un conflicto inacabado’ (Palacio de los Serrano, 20 horas).

 

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Fuente: Avilared

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Masones: viaje a los secretos de la Gran Logia

ABC acude a su sede en Madrid y descubre los lugares, ritos y simbolos de esta enigmática hermandad, todavía activa pero «con menos influencia»

Son cerca de 400, distribuidos en 18 congregaciones diferentes y todos celebran sus misteriosas reuniones en la sede de la Gran Logia, ubicada en calle de Juan Ramón Jiménez. Pese a no tener tantos miembros y probablemente tampoco tanta influencia como en otros países u otras épocas, la hermandad de los masones continúa muy activa en Madrid.

A pesar de los intentos de apertura efectuados en los últimos tiempos, un halo de misterio sigue rodeando a esta organización. Frente a las acusaciones de tener oscuros objetivos de poder, su líder en Madrid, Javier Escalada, defiende que se trata de una «escuela de perfeccionamiento personal» para personas con inquietudes, un lugar en el que aprender y debatir sobre valores como la libertad, la igualdad, la tolerancia o la solidaridad.

Según se recoge en su web, el acceso está abierto a todo varón mayor de 21 años que reúna tres requisitos: ser libre, tener buenas costumbres y creer en la existencia de un Dios o principio superior. En función del carácter del solicitante, este es asignado a una de las 18 logias agrupadas en la Gran Logia de Madrid. Cada una de ellas tiene su propio estandarte y se diferencian fundamentalmente por los horarios de reunión, sus objetos de estudio y los ritos que practican.

Antes de completar su ingreso, los candidatos deben cumplir con el ritual de iniciación, el momento en el que «mueres como profano y naces como masón». Desde la Logia intentan mantener el contenido de este ritual en secreto, para que la impresión sea mayor, pero se conocen algunos detalles. Los iniciados suelen entrar en la habitación semioscura donde están congregados sus compañeros, con los ojos tapados, un hombro descubierto, una manga subida, un pie en una zapatilla y una soga anudada en torno a la cabeza. A continuación, se ejecutan una serie de movimientos y ritos de iniciación. Uno de los más llamativos consiste en encerrarlos en una cámara oscura con un esqueleto de plástico, un gallo disecado, agua y azufre, para que escriban sus reflexiones.

Amuletos y música

En las «tenidas» o reuniones, cada logia celebra sus propios ritos, un complejo conjunto de símbolos, lecturas y ceremonias estructurados en torno a un mismo tema o lección moral. Todos los miembros van vestidos con traje negro, camisa blanca y corbata, aunque en ocasiones también llevan amuletos, guantes y mandiles. Normalmente se suele poner música clásica de fondo, aunque una de las logias prefiere oír Pink Floyd. El rito está presidido desde el llamado «Trono del Rey Salomón» por el Venerable, único que conoce íntegramente el contenido de la ceremonia.

Los masones se dividen en tres categorías: Aprendices, Compañeros y Maestros. Los Vigilantes son los encargados de tutelar la formación de los miembros, que estudian temas de filosofía, historia, alquimia, religión, cábala, arquitectura o los propios ritos masónicos. Para cambiar de categoría, se deben someter a una especie de exámenes, una ceremonia en la cual se le hacen preguntas sobre los símbolos y el funcionamiento de la masonería. En las «tenidas», los Aprendices se sientan siempre en el Norte (el lugar más alejado de la luz), los Compañeros en el Sur y los Maestros en el Oeste.

Los Aprendices son también los encargados tanto de preparar la ceremonia como de servir los ágapes que siempre se celebran tras las mismas. En ellos, los miembros de la logia hablan libremente de cualquier tema, con la excepción de política y religión. Además, la Logia organiza otras actividades como charlas, fiestas, acampadas o incluso concentraciones moteras.

Aunque se conocen entre ellos, los masones se comprometen a no revelar la identidad de sus hermanos. Se trata, sostienen, de una decisión individual de cada cual. Debido a la mala fama de la que gozan en España —a diferencia de otros países como Estados Unidos, Francia o Inglaterra—, fomentada por el Franquismo, la mayoría prefiere mantenerlo en secreto.

Por tanto, resulta complicado saber quién es masón hoy en día. Según su presidente en Madrid, Javier Escalada, hay gente de profesiones muy diversas, incluso parados, pero los más habituales son «pequeños y medianos empresarios». Respecto a su influencia, sostiene, es «diferente y menos evidente» que en épocas anteriores. «Tenemos menos poder que hace un siglo», concluye.

Fuente: ABC

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La masonería que vuelve, o tal vez nunca se fue

EL DÍA asistió a la recreación de la “tenida” de la Logia Nuevo Mundo 88, la más importante de Tenerife, por el rito escocés antiguo aceptado.

J.D. Méndez

Ni batas o capuchas negras, ni enormes medallones con simbología esotérica, ni señas o señales secretas, ni soniquete siniestro de fondo con voces de monasterio gregoriano. “Y los niños crudos, nos los comemos ahora, después del ritual”, señala divertido el Venerable Gran Maestro que acaba de presidir la recreación de una “tenida” de la Logia Nuevo Mundo 88, fundada en 1996, y la más importante y numerosa (sin concretar cuántos miembros tiene) de habla hispana en la Isla. EL DÍA tuvo acceso a una reunión para desmontar mitos sobre los masones y la masonería. Entre ellos, la supuesta imagen recurrente por la “leyenda negra que durante 40 años inoculó en la sociedad española la Dictadura franquista” o el secretismo. “Más que secretos, somos discretos”, apuntan como premisa.

La cita, concertada previamente, se desarrolla en un punto del área metropolitana de Tenerife. Tras seguir a un vehículo se accede a un barrio, como tantos otros, de casas terreras. Una de ellas, sin ningún signo externo, es el Templo, la Logia como también se denomina a “la célula masónica”.

La primera sensación es de sorpresa porque entre la decena de personas que espera hay rostros conocidos, del ámbito público y del privado. La mayoría desarrolla profesiones liberales, aunque insisten en que “cualquiera, desde un obrero a un catedrático de universidad puede ser masón”.

Lo segundo que impresiona es el orden y la limpieza, casi obsesivos, de un inmueble “donado por varios hermanos (como se llaman entre ellos)”. Mientras se preparan para el rito, el Segundo Vigilante instruye al profano: “En la masonería hay 33 grados que se van superando, previa decisión de un tribunal. Los tres primeros estudian el simbolismo (Gran Logia de España, por ejemplo) y del 4 al 33 el filosofismo. Aquí mismo hay un grado 33; yo soy un 24 y la primera prueba a superar es la paciencia”. De entrada.

Al bajar las escaleras hacia el sótano, la atmósfera se hace un poco más inquietante. La media luz o el uso progresivo de velas son herramientas para crear ese ambiente especial. Pero no es más que eso, parte del ritual. O no.

Sobre la puerta de la sala de “tenidas”, las letras SFU, el lema de la Logia, “Salud, fuerza y Unión”, y el de la Revolución Francesa: “Libertad, Igualdad y Fraternidad”. A la entrada, dos piedras, una basta por moldear y otra cúbica, con el sentido de la búsqueda de la perfección. Los hermanos, de etiqueta, se colocan collares y mandiles. Y entonces, de repente, se cierran las puertas.

Al entrar a la sala llama la atención, a la izquierda, una pequeña estancia en penumbra. En su interior, una serie de símbolos, entre ellos una calavera. Es la Cámara de Reflexión. La pregunta: ¿cuánto tiempo se pasa aquí dentro? Y la respuesta: “Depende. Hay quien está diez minutos y otros seis horas; lo que sea necesario”. Aunque “ya no es como antes cuando eran días”.

La imagen no es la que divulgó el nacional-catolicismo franquista como estereotipo, pero sí hay una escenografía que reproduce el mismo ritual desde hace 150 años y este escenario rectangular “es igual al de cualquier templo del mundo, incluido el de la calle San Lucas en Santa Cruz”. Eso en caso de seguir el rito escocés antiguo y aceptado, el de Nuevo Mundo 88, cuyo estandarte aparece en un lateral. Hay otros ritos entre los más de seis millones de masones.

Las doce columnas, las paredes decoradas de rojo, el techo con la bóveda celeste en la hora cero del año cero, el piso en damero blanco y negro… Nada es casual. Con tres símbolos fundamentales, las “tres grandes luces”: el Volumen de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás. Igual que la distribución de los hermanos (con inmaculados guantes blancos), ubicados alrededor del visitante que queda en el centro expuesto cual inocente diana (piensa él). Al fondo, el Venerable Maestro se intuye detrás de un candelabro de siete brazos, sentado justo debajo del “Ojo que todo lo ve”, la representación del Gran Arquitecto del Universo en el que todo masón cree con el sentido de Ser Supremo, Dios, la Idea o los aspectos metafísicos de la existencia. En posiciones estratégicas, el Primer y el Segundo Vigilante con los mandiles y collares que, según sus formas y colores, les categorizan. También a los aprendices y compañeros, situados a los lados de la sala.

Tres contundentes golpes de mazo desde tres puntos diferentes anuncian que empieza la “tenida”. El visitante pregunta a partir de ahí y casi siempre obtiene respuestas. Desde los orígenes -relacionados con los antiguos gremios de albañiles, “constructores de las grandes catedrales”- a la situación en el franquismo con el archiconocido argumento del contubernio judeomasónico-comunista presente.

Un hermano cuenta una anécdota de la base de Torrejón (Estados Unidos tiene una amplia tradición masónica desde Franklin): “Era una isla de libertad para los masones españoles, pero los yanquis, furibundos anticomunistas, no entendían lo del contubernio. No cabía en su cabeza”. El rechazo a la entrada de Franco en la masonería fue valorado como una de las causas de la cruzada del régimen. Pero también el concepto “revolucionario” de la igualdad de los hombres, como en la enseñanza, donde Giner de los Ríos, masón, creó la Institución Libre en la II República con base en el krausimo.

 

La lista de masones es amplia: Ortega y Gasset, Ramón y Cajal, Gregorio Marañón, Isaac Peral… “Hombres libres, de buen carácter, de buena reputación y de buenas costumbres”, condiciones indispensables para ser masón.

En tono distendido, ya en el piso de arriba, la conversación deriva hacia qué es y qué no es la masonería; las razones para ser masón; las mujeres (que las hay) en la masonería; la prohibición de debates políticos o religiosos, aunque cada uno tenga su ideología, o la aportación de la música mozartiana. Y unos valores de solidaridad, libertad de expresión, “un estilo de vida”. No una secta porque “no admite dogmas y los miembros se pueden ir cuando quieran”.

Apenas es una aproximación a un mundo desconocido y con áurea de misterioso. Si quiere saber algo más contacte con la página web nuevomundo88.es porque “aquí no hay secretos”. ¿Usted quiere ser masón? No tiene más que pedirlo. Otra cosa es que lo consiga.

Simbología. Todo tiene un sentido en la disposición y elementos de la “tenida”: 12 columnas, techo con la bóveda celeste en el año cero a la hora cero, piso en damero o situación de los hermanos. Al final, manos entrelazadas y grito del lema: “Salud, fuerza y unión”.

Más símbolos. Mandiles y collares, según categorías de los hermanos; elementos inquietantes de la Cámara de Reflexión y representación del “ojo que todo lo ve”.

 

Fuente: eldia

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Masonería, arte para la humanidad

David Martín, Óscar de Alfonso Ortega y Jerónimo Saavedra desgranan el pasado y presente de esta institución filantrópica, así como sus implicaciones artísticas

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David Martín, Jerónimo Saavedra y Óscar de Alfonso Ortega.

La clausura de la XXIII edición de la Universidad de Verano de Maspalomas ha estado constituida por un curso sobre Masonería, arte y humanidad”, que se desarrolló durante toda la jornada del jueves, y fue impartido por tres ponentes, el investigador David Martín López, Óscar de Alfonso Ortega, Gran Maestre de la Gran Logia Española y el Diputado del Común Jerónimo Saavedra.

Cualquier religión, organización o grupo puede ser más fácilmente conocido a través de aquello que crea para todos, y no como algo exclusivo de sus miembros. De esta forma, la primera conferencia fue la que más información aportó a los profanos en la materia que habían acudido a tratar de conocer algo más de una de la organización más injustamente vilipendiada de la historia.

De este modo la primera conferencia fue impartida por David Martín López, nacido en Tenerife, miembro del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Granada, con una tesis sobre Estética masónica, arquitectura y urbanismo (siglos XVIII-XX). La conferencia consistió en una aproximación a la estética masónica y como ha interactuado con las artes, desde el siglo XVIII hasta la actualidad. Los masones han desarrollado una estética que supone un sistema simbólico completo que actúa como un metalenguaje. Se demostró la presencia de símbolos masónicos en multitud de obras de arte y creaciones arquitectónicas, y se analizó diferentes aspectos de la estética masónica en el urbanismo filantrópico, el simbólico, la arquitectura historicista medievalista, la gran afición que han tenido los masones por el neogótico, la egiptomanía masónica, la arquitectura funeraria, la tipología de logia, el jardín y la masonería y la noción de progreso desde la perspectiva masónica.

Asimismo, David Martín López contextualizó el devenir patrimonial de la masonería en Canarias con sus creaciones arquitectónicas y pictóricas más relevantes donde la santacrucera Logia de Añaza a la obra de Néstor Martín Fernández de la Torre.

A su vez, esta conferencia abordó concisamente diferentes hitos en la estética masónica internacional en diferentes países, desde el Reino Unido hasta Portugal, pasando por Estados Unidos, Francia y Bélgica, deteniéndose más con los españoles y más concretamente canarios. De esta forma se nos reveló que manifestaciones como la Ciudad Lineal de Arturo Soria, las viviendas sociales de Francisco Azorín Izquierdo, la obra arquitectónica de Juan Monserrat Vergés, el Mausoleo de la Quinta Roja de la Orotava, la Logia de Añaza o el Templo de El Salvador de Santa Cruz de La Palma, o la pintura de José Aguiar.

Presente y futuro

A continuación, después de esta conferencia centrada en las creaciones que los masones realizaron en el pasado, Óscar de Alfonso Ortega, Gran Maestre de la Gran Logia Española, dio un giro de ciento ochenta grados al contexto al hablar del presente y futuro de la masonería en España. Su conferencia fue muy somera y especialmente práctica, para él la masonería tenía muchos valores que ofrecer a la sociedad, pero el fundamental que destacaba sobre todos es el de la fraternidad, esta sólo puede ser auténtica si está basada en dos conceptos, reciprocidad y lealtad. Sobre todo subrayó que la mejor herramienta que poseen los masones es el ejemplo, y que si los miembros de esta fraternidad no obran fraternalmente, es decir, como auténticos hermanos, todo lo que la masonería puede hacer por el mundo caerá en saco roto.

Tras estas dos ponencias, a modo de epílogo Jerónimo Saavedra hizo una breve reflexión sobre la masonería en Canarias. El Diputado del Común dividió la historia de la masonería en Canarias en tres periodos: el primero está constituido por aquellos canarios que participaron en la Guerra de la Independencia y sus contemporáneos como Tomás de Iriarte y el cura Manuel Díaz Hernández de La Palma, la segunda que iría de 1870 a 1890, que comienza con la Revolución Gloriosa y supone una vivificación de la masonería después de haber sido perseguida por el absolutismo y en la que destacó al alcalde de Las Palmas Antonio López Botas, que fue Venerable Maestro de la logia Afortunada y finalmente el tercer y último periodo fue el que surge con la Segunda República y va hasta 1936, en el cual la masonería que floreció bajo la libertad creada por el gobierno republicano fue finalmente destruida y saqueada durante la Guerra Civil y la dictadura franquista, quedando como un cuarto punto al situación actual de al masonería resurgida cual ave fénix, un símbolo masónico muy apropiado, gracias a la democracia.

De este modo la masonería, también conocida por sus miembros como el arte real quedó desvelada de una manera elegante y somera, alejada de todas las vulgares acusaciones conspiranoicas que desgraciadamente abundan cuando quienes no saben qué es esta organización iniciática se dedican a hablar sobre ella. En definitiva pudimos disfrutar de algo que lamentablemente no es muy común, unas conferencias ilustrativas que mostraron a la masonería como lo que realmente es, una organización fraternal que haciendo honor a sus valores siempre trata de hacer a los hombres libres, iguales y hermanos.

Fuente: LaProvincia

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“Saber Tradicional: La Alquimia a través de sus símbolos”

Conferencia de Luis Silva sobre la simbología de la alquimia usada en grabados antiguos, algunas vinculadas a imágenes usadas en Masonería.

Esta conferencia está dividida en dos vídeos. A continuación la primera parte:

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Historia de la masonería cubana

cuba masonería¿Qué es la masonería? ¿Cuál es el origen de la masonería en Cuba? ¿Qué vínculos existen entre la masonería y las luchas libertarias de la isla? Estas y otras interrogantes son respondidas por Eduardo Torres-Cuevas, en un libro que permite acercar al lector a un tema que, a pesar de su indudable relevancia, ha sido poco abordado por la historiografía nacional.

Historia de la masonería cubana. Seis ensayos (Ediciones Imagen Contemporánea, 2013, 396 pp), que así se titula el volumen, es la tercera edición de un libro, aparecido por vez primera en el año 2004, basado en “Historia de la masonería de Cuba”, investigación concluida por el autor en 1975, hoy en proceso de revisión y actualización.

A partir de una amplia fuente documental y testimonial, Eduardo Torres-Cuevas analiza, entre otros temas, los cuerpos masónicos cubanos durante el siglo XIX, el Gran Oriente de Cuba y Las Antillas y la ruptura de 1868, el simbolismo masónico en la bandera de la estrella solitaria, la relación de la masonería con las guerras independentistas del siglo XIX y la masonería de la isla en las décadas finales de la pasada centuria.

En “Jose Martí y la masonería española”, el ensayo que cierra la entrega, se profundiza en la relación, entre los años 1868 y 1873, de Martí, y de otros jóvenes, “con la masonería –cubana y española— y, a su vez, la de ésta con los movimientos intelectuales y políticos cubano y español de la época”. He aquí algunos comentarios del autor, apoyados en el propio legado del Maestro: Ciertas ideas martianas en torno y al centro de la masonería pueden completar su porqué masónico. Una de sus definiciones: “la masonería no es más que una forma activa del pensamiento liberal”. Entiéndase que este término se usaba para designar a “los partidarios de las libertades”. La esencia de la masonería es “Obrar irrevocablemente, perfeccionar el ejercicio de la libertad, preparar a los ciudadanos a la vida pública, ayudar al logro de toda noble idea, estos son, sin uno más, sin nada de incógnito, sin nada oculto, son los misterios de la orden masónica”, Historia de la masonería cubana.

Seis ensayos se complementa con una galería de fotos y con valiosos documentos, entre ellos la carta patente de André Cassard, fechada en 1859, para crear los altos grados de la masonería en Cuba; el cuadro de miembros iniciales de la logia Buena Fe de Manzanillo –perteneciente al Gran Oriente de Cuba y Las Antillas—, vinculados a la guerra de 1868, y la cronología de los grandes funcionarios de los cuerpos masónicos cubanos, entre 1859 y 1977. Doctor en Ciencias Históricas, Profesor Titular. Investigador Titular, director de la Biblioteca Nacional José Martí, presidente de la Academia de la Historia de Cuba y de la Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz de la Universidad de La Habana, Eduardo Torres-Cuevas (La Habana, 1942) es autor de una valiosa obra encargada de recuperar figuras y momentos de la historia patria. Galardonado, entre otros reconocimientos, con el Premio Nacional de Ciencias Sociales 2000 y el Premio Nacional de Historia 2005, en su bibliografía aparecen títulos como La polémica de la esclavitud. José Antonio Saco (1984), Félix Varela. Los orígenes de la ciencia y conciencia cubanas (1995), Antonio Maceo: las ideas que sostienen el arma (1995), La historia y el oficio de historiador (1996) y En busca de la cubanidad (2006). Con la publicación de esta nueva edición de Historia de la masonería cubana. Seis ensayos, Eduardo Torres-Cuevas no solo se encarga de revelar un tema de indudable interés y trascendencia. Porque, a través de la lectura de estas páginas, será posible, igualmente, indagar en ese complejo y rico proceso de formación de la identidad de la mayor de Las Antillas

Ver más: Historia de la masonería cubana http://www.trabajadores.cu/20140715/historia-de-la-masoneria-cubana/

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La Masonería Española ante el ataque de su sede en Madrid

Masonería sede ataque

La Gran Logia de España ha sido víctima de un ataque perpetrado contra su sede en Madrid. Esta semana la puerta y fachada principal amanecían cubiertas de grabados entre los que se distinguían expresiones como “Massoness no” (sic), “Rojos no” o “Viva Franco”, además de diversos símbolos utilizados por la extrema derecha.

Desde la Gran Logia de España queremos agradecer las muestras de apoyo de personas, instituciones españolas y Grandes Logias de todo el mundo cada vez que padecemos uno de estos ataques. En la historia internacional de la Orden, nuestro país ocupa un lugar preeminente entre aquellos donde la Masonería y sus valores fueron perseguidos con mayor crudeza, eficacia y perseverancia durante el siglo XX. Por eso, especialmente con las Grandes Logias y Grandes Orientes de los 174 países con los que mantenemos relaciones, nos esforzamos por explicar que, a pesar de estas expresiones puntuales de odio, fanatismo e intolerancia, el Estado español ampara y protege a la Masonería, como ocurre en la totalidad de los Estados democráticos del mundo.

Este no es el primero ni será el último ataque a la Orden que desde hace siglos se esfuerza por ser un faro que proyecte los valores que han permitido al hombre construir sociedades cada vez más justas y democráticas. Sabemos que no somos los únicos defensores de esos valores, pero también sabemos que, como masones regulares, llevamos defendiéndolos toda nuestra larga y augusta historia. La unica utilidad de estos ataques es recordarnos la enorme fragilidad de ese sistema de valores: el derecho a pensar y expresarse libremente, la fraternidad debida hacia cualquier ser humano que sufre, la tolerancia entre personas con diferentes creencias espirituales e idearios sociales, o la obligación que tenemos todos los seres humanos de conocernos a nosotros mismos para crecer como personas y ser más útiles a nuestras sociedades.

Que este ataque sirva, a nosotros y a la Sociedad Española a la que servimos, para reflexionar juntos sobre la belleza de ese ideal de convivencia al que se ataca y el largo camino que aún nos queda por recorrer para alcanzarlo.

Gran Logia de España

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La UNED aborda el papel de la Masonería en la formación del Estado Constitucional

UNED MasoneríaEl Gran Maestro de la Gran Logia de España, el Muy Respetable Hermano Óscar de Alfonso, intervendrá en el curso Doscientos años de la Masonería en España, que forma parte de la XXV Edición de los Cursos de Verano organizados por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
Desde diferentes puntos de vista académicos, se expondrá la actuación de la masonería española a lo largo de los dos últimos siglos, y la influencia que dicha institución haya podido tener en diferentes ámbitos de las sociedades española, relacionándola con la conformación del Estado Constitucional, evolución del pensamiento filosófico, derechos y libertades“, explica la Universidad. “La inclusión como ponentes de personalidades muy representativas de la actual Organización masónica española permite contar con una visión de la realidad presente de dicha institución“, añade.
Además del Gran Maestro de la Gran Logia de España, en el curso intervendrán la Profesora Titular de Historia Contemporánea de la UNED, Rosa María Martínez; el Profesor Titular de Derecho Constitucional de laUNED, Cayetano Núñez Rivero; el Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para España, Jesús Soriano; el Catedrático de Historia de laUniversidad de Salamanca, Manuel Salinas; el Catedrático de Historia de la Universidad Pontificia de Comillas, Pedro Álvarez; el Diputado del Común de Canarias, Jerónimo Saavedra; y el Pasado Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para España Ramón Torres.
La UNED ha configurado esta programación desde su capacidad para formar parte de los debates que hoy en día plantea la sociedad sobre los más diversos temas“, explica la Universidad. “Se pretende que Universidad y sociedad hablen, se escuchen, planteen preguntas y sean capaces de ofrecer respuestas desde los ámbitos más especializados del conocimiento“, añade.
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El antimasonismo en España

protocolos sionEn España y América latina la antimasonería se remonta a 1738, año de la primera condena pontificia de la masonería. La antimasonería tiene una doble vertiente religiosa y política, siendo sus máximos responsable el Papado y la Monarquía.
La vertiente política del antimasonismo en España se inicia en 1751, fecha del primer decreto real de Fernando VI prohibiendo la masonería. El mismo año, su hermano Carlos, rey de Nápoles, prohibía la masonería en el reino de las Dos Sicilias, y al venir a España, para ceñir la corona española con el nombre de Carlos III mantuvo su prohibición de la masonería. Precisamente Carlos III es el único rey de Europa del que se conserva toda su correspondencia antimasónica en el Archivo de Simancas de Valladolid (vid. J.A. Ferrer Benimeli, «Carlos III y la Masonería de Nápoles» en I Borbone di Napoli e i Borbone di Spagna, Napoli, 1985, vol. II, pp. 103-189; Idem, «Bernardo Tanucci y la Masonería napolitana a través de la correspondencia entre Tanucci y Carlos III (1775-1783)», en Bernardo Tanucci, Statista, Letterato, Giurista, Napoli, 1988, pp. 375-455). Esta postura antimasónica continuó con sus sucesores Carlos VI, Fernando VII e Isabel II.La antimasonería religiosa, va servirse en el siglo XVIII, del Tribunal de la Inquisición. A esto se unirán, sobre todo tras la desaparición de la Inquisición, las pastorales de los obispos y los escritos del clero. La publicación más difundida en el siglo XVIII fue el «Centinela contra Franc-Masones» del Padre Torrubia (1ª edición 1751). Menos conocida es la «Adumbratio Liberorum Muratorum» de Fray Juan de la Madre de Dios. Como contrapartida, el erudito benedictino Fray Benito Jerónimo de Feijoo tiene una curiosa carta en la que de una manera indirecta sale en defensa de los francmasones (vid. J. A. Ferrer Benimeli, «Feijoo y la Masonería», en II Simposio sobre el Padre Feijoo y su siglo, Oviedo, 1983, t. II, pp. 349-362). El impacto de los fraudulentos libros de Leo Taxil no hizo sino aumentar la psicosis antimasónica. Finalmente y a raíz del Congreso antimasónico de Trento se constituyó, dependiente de la Iglesia, el Consejo Directivo Nacional de la Unión Antimasónica Universal. En la circular remitida a todos los obispos españoles, se decía que la masonería era el enemigo personal de los Pastores de la Iglesia; el enemigo de las ovejas cuya guarda había encomendado el Vicario de Cristo; el enemigo de Cristo, de su Iglesia, de la Patria y de cuanto defiende a Dios.

Salvo breves paréntesis: ocupación bonapartista (1808-1813), Sexenio revolucionario (1868-1873) y segunda República (1931-1936), se puede decir que la masonería estuvo bajo persecución y control policial; en el mejor de los casos tolerada, pero nunca apoyada totalmente por el poder político.

A partir de Franco el antimasonismo volvió a alcanzar una gran virulencia cristalizando en la creación del Tribunal de Represión de la masonería del 1.º de marzo de 1940 que estuvo en vigor hasta 1965, siendo luego el encargado del control antimasónico el Tribunal de Orden Público.

Este doble antimasonismo, religioso y político, derivó en España hacia un antimasonismo popular que prácticamente llega hasta nuestros días. En el siglo XIX se provocó una instintiva identificación de masónico con todo aquello que no se ajusta a lo tradicional católico y español. Los masones son considerados por el pueblo como brujos, libertinos, herejes, malvados, etc. Años más tarde –durante la segunda república (1931-36)– el periódico antimasónico y antirrepublicano Gracia y Justicia presenta un estereotipo en el que el masón es identificado con los comunistas, anarquistas, separatistas, judíos, teósofos, volterianos, jansenistas, revolucionarios, espiritistas, librepensadores, etc.

La causa hay que buscarla en la propia actitud de Roma frente a la masonería, especialmente durante los pontificados de Pío IX (1846-1878) y León XIII (1878-1903). Es la época de la llamada cuestión romana o de la pérdida de los Estados Pontificios y reunificación italiana, del Syllabus (1864) y de laHumanum genus (1884), del satanismo masónico de Léo Taxil, del congreso antimasónico de Trento (1869), de la creación de la Liga Antimasónica (1887), de los Protocolos de los Sabios de Sión, etc., etc.

Basta hacer un recorrido por los escritos de papas y, sobre todo, del clero y obispos españoles, o por las traducciones de obispos franceses, como monseñor Dupanloup, obispo de Orléans [Estudio sobre la Franc-Masonería, Barcelona, 1875], monseñor Fava, obispo de Grenoble [Discurso sobre el secreto de la Franc-masonería, Barcelona, 1884], o monseñor Segur [Los Franc-masones, Barcelona, 1883], para constatar hasta qué punto de virulencia llegó la cruzada antimasónica en España desde la óptica católica. El antimasonismo religioso acabó siendo recopilado en el Código de Derecho Canónico de 1913, el cánon 2335 por el que se excomulgaba a los católicos que fueran o se hicieran masones con todas las consecuencias sociales, de rechazo de los matrimonios en las iglesias, entierros en los cementerios católicos, etc.

Pero aparte del antimasonismo jurídico existió el antimasonismo ideológico en el que jugaron un papel importante la prensa, libros y demás publicaciones, la escuela, el púlpito y confesionario, etc. Vamos a encontrar toda una serie de temas que configuran los diversos antimasonismos:

1) El secreto masónico así como el cruel juramento y la sospecha de herejía.

2) La filosofía de las Luces o de la Ilustración y la Revolución francesas que algunos escritores van a manipular a fin d lanzar la idea de que la masonería había urdido la Revolución francesa.

3) Este fue retomado en España y en América latina. La identificación de la masonería con las sociedades secretas y a éstas con las sociedades patrióticas dará el antimasonismo un falso tema: el de la masonería, cuartel general de la organización revolucionaria liberal.

4) La famosa «cuestión romana», ligada a la unificación italiana y a la pérdida territorial de los Estados Pontificios, será también el origen de un nuevo tema que ha quedado vivo hasta hoy día: el de la masonería cuartel general de una lucha universal contra la Iglesia.

5) La idea de la masonería «contra-Iglesia» nos lleva al tema de la masonería luciferina inventada por Léo Taxil. Según él el verdadero secreto masónico sería la acción oculta del diablo en las logias.

6) El tema de la judeomasonería, hábilmente explotado a partir de los Protocolos de los Sabios de Sión, tuvo un éxito enorme a principios del siglo XX. La masonería se convirtió así también en el cuartel general de la lucha del sionismo internacional.

7) Especialmente en España, y durante la dictadura franquista, tuvo una gran importancia el tema de la masonería al servicio del comunismo para implantar por todas partes el imperialismo soviético.

8) También tuvo mucho desarrollo en España el tema anglófono, la francmasonería no sería otra cosa que el camuflaje del Servicio de Inteligencia inglés, y a veces de las sectas protestantes, a fin de dar a Gran Bretaña la dominación mundial.

9) En los tres casos anteriores, la masonería al servicio del judaísmo internacional, del comunismo soviético y del imperialismo inglés, el punto común es el de la masonería antinacional, una especie de «Estado en el Estado», responsable a la vez de la Revolución francesa, de la Revolución rusa, de la Independencia de las Américas, de la creación de la Sociedad de Naciones, de la Segunda Guerra mundial, etc.

10) Hay también otro tema, el de la masonería contra la familia y las buenas costumbres; el de la masonería corrupta de la mujer y de la infancia, a través de la moda, la escuela laica, etc.

Extractado de: José Antonio Ferrer Benimeli, “La antimasonería en España y América latina: intento de síntesis”, en J. A. Ferrer Benimeli, (coord.), La Masonería española entre Europa y América, VI Symposium Internacional de Historia de la Masonería española, Zaragoza, 1995, pp. 405-416.  

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Cuento antibelicista para hijos de masones (1931)

cuentoMadrid, Octubre 1931

“— Papá, ¿sabes lo que me vas a comprar para mi cumpleaños Pues… una caja de soldados.

— Bueno, hijo mío. Ya que te gusta esa clase de juguetes te compraré una caja… pero no de soldados, sino de exploradores.

—   ¿Y por qué no quieres que sea de soldados?

— Porque con la caja de soldados tendrías que jugar a hacer batallas, mientras que con la de exploradores puedes jugar a campamentos, a marchas, a muchas cosas, pero siempre en plan de paz.

—   ¿Y tú no quieres que yo juegue a guerras?

— No, hijo mío. No quiero que te familiarices con la idea de formar combates. Demasiado metida está en el ánimo de los hombres la idea de la guerra y la matanza, sin necesidad de imbuirla también en los niños por el método de Montesorí.

— Sin embargo, hay muchos niños que juegan con soldados de plomo, y con sables y escopetas.

— Es verdad, hay demasiados. Pero yo quiero para ti una educación esmerada; quiero que aprendas a respetar la vida de los hombres y de los animales; por eso nunca te compraré cajas de soldados, ni de toreros, ni escopetas, ni sables. Te compraré rompecabezas que te enseñen a construir, y no a destruir, juguetes mecánicos que exciten tu curiosidad por saber cómo funcionan, aunque los rompas para ver lo que tienen dentro; aros, pelotas, balones, etc., que te obliguen a correr y a hacer ejercicio, pero nunca juguetes que al jugar con ellos tengas que pensar en matar a alguien.

—   ¿Y qué importa que lo piense, mientras no lo haga?

— Es que el pensamiento es una fuerza muy poderosa. En lo que piensa un niño, en aquello se convierte cuando llega a hombre. Si de niño piensas en matanzas, de hombre llegarás a matar”

 

(“La caja de exploradores”, en Vida Masónica, revista mensual, año VI, sept. y octubre, 1931, núms. 7 y 8, pp. 95-96).

Publicado en José Antonio Ferrer Benimeli, La Masonería española: La Historia en sus textos, Madrid, 1996, pp. 197-198.

 

Fuente: UNED

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